El Ojo del Gavilán: crónica de una sesión inolvidable

Publicado por fromerocuevas

Publicado el 25 de octubre de 2025

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Hay mañanas que empiezan con un madrugón y la promesa del silencio, y acaban convirtiéndose en un verdadero espectáculo de la naturaleza. Desde este medio quiero compartir el resultado de una de esas jornadas mágicas en el hide.

Esta no fue una sesión cualquiera. Comparto una selección de mi primero sesión de fotografías en hide, a la que fui acompañado de mi tío Tony Moreno Espinosa, al que agradezco enormemente por ser el mejor compañero de hide y mi “maestro pajarero” particular. ¡Un auténtico lujo aprender de tu conocimiento y disfrutar de estas mañanas contigo!

El bebedero fue un ir y venir constante de actividad. Ha sido increíblemente difícil, pero aquí he seleccionado las imágenes que, para mí, mejor resumen esa mañana.

La Estrella del Día: El Gavilán

La paciencia a veces trae recompensas que superan cualquier expectativa. La aparición de este gavilán común macho fue un momento de pura adrenalina. Capturarlo con su presa, con esa pose y esa mirada directa, es una de esas fotos que sueñas con hacer.

El Dueño del Baño: El Arrendajo

Si hubo un protagonista claro, fue el arrendajo. Estas aves, tan inteligentes como esquivas, ofrecieron un auténtico recital de acrobacias, baños y poses.

Para un fotógrafo, congelar su dinamismo es un reto delicioso. Desde el picado perfecto en el aire hasta la explosión de agua en el baño, o ese instante de elegancia antes de aterrizar.

Y, por supuesto, también hubo momentos de calma que permitieron apreciar la increíble textura y el famoso color azul de sus alas.

La Delicadeza de los Pequeños

El hide se llenó también de la energía de los pequeños acróbatas. El desafío aquí es capturar su agilidad y su delicada belleza.

El herrerillo, con ese fondo amarillo vibrante, es puro dinamismo. El carbonero nos regaló un retrato clásico, y qué decir del mito, una bolita de plumas con una elegancia que decidí capturar de dos formas: un retrato en su tocón y una toma más artística y minimalista en blanco y negro.

Espero que esta serie de 10 fotografías transmita, al menos en parte, la emoción que se siente al otro lado de la cámara. Cada foto es un instante congelado, un premio a la espera y, en esta ocasión, el recuerdo de un día fantástico bien acompañado.

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