El pasado lunes 21 de abril participé en una salida fotográfica con algunos compañeros de la asociación ASFOALH. El destino fue la Laguna de Fuente de Piedra, uno de esos lugares que, por mucho que lo visites, siempre consigue sorprenderte. Era mi segunda vez allí, y tengo claro que no será la última.
Aunque he hecho más fotografía de paisaje, reconozco que la fotografía de naturaleza empieza a atraparme. Hay algo en esa espera que engancha. Es otra forma de conectar con el entorno, más pausada, más silenciosa, pero igual de emocionante.
Para esta jornada llevé conmigo una Sony A6600 y un modesto Sigma 100-400, suficiente para intentar capturar parte de la riqueza de este humedal.
Durante el paseo, pudimos observar varias especies habituales en esta época del año. Los flamencos dominaban la escena en grupos numerosos. Las cigüeñuelas, con sus patas larguísimas y movimientos nerviosos, aportaban dinamismo a la orilla, mientras que distintos tipos de patos se dejaban ver entre juncos. También tuvimos la suerte de contemplar a las avocetas comunes, con su plumaje blanco y negro y sus característicos picos curvados hacia arriba; incluso fui testigo de una escena de cortejo y cópula que me dejó sin palabras.
Como siempre, regresé con muchas fotos y muchas ganas de volver. Aquí os dejo algunas de las imágenes de aquella tarde, con la esperanza de que transmitan al menos una parte de lo que se vive allí.
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Salida fotográfica a la Laguna de Fuente de Piedra (ASFOALH)
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