Un reto inesperado
A veces los retos no se eligen, simplemente aparecen. Eso fue lo que ocurrió el pasado viernes, 18 de julio de 2025. Como plan B (mejor no hablar del A…), decidimos acercarnos al Castillo de la Mota, en Alhaurín el Grande, con la idea de hacer una circumpolar. Una vez allí, surgió la pregunta inevitable: ¿y si probamos el Samyang 21mm f/1.4 con el centro galáctico?
El entorno no podía ser menos favorable: luces por todas partes, casas, tráfico e incluso una gasolinera que proyecta luz directa sobre la fachada del castillo. Todo apuntaba a que la contaminación lumínica arruinaría cualquier intento de capturar la Vía Láctea. Pero la alineación con el núcleo galáctico era buena, y a veces lo interesante ocurre precisamente cuando decides intentarlo, a pesar de todo.
Lo que empezó como una simple prueba de lente acabó siendo uno de los procesados más exigentes que he abordado.
Datos técnicos de la fotografía
- Localización: Castillo de la Mota, Alhaurín el Grande (Málaga)
- Cámara: Fujifilm X-E3
- Óptica: Samyang 21mm f/1.4
- Cielo: apilado de 15 tomas (10 segundos, f/2, ISO 1600)
- Suelo: exposición única de 60 segundos (f/3.5, ISO 800)
- Castillo: toma adicional de 10 segundos (f/3.5, ISO 800) debido a la luz directa de una gasolinera
La cámara principal para esta toma fue la X-E3, una veterana que sigue rindiendo como el primer día. La X-T4, en paralelo, se encargaba de capturar una circumpolar desde otra ubicación cercana.
Sobre el Castillo de la Mota
El llamado Castillo de la Mota, visible desde buena parte de Alhaurín el Grande, no es en realidad un castillo en sentido histórico ni defensivo. Se trata de una estructura moderna promovida durante los años 90 como parte de una actuación urbanística que nunca llegó a completarse del todo. En origen, la edificación no tenía una función residencial ni defensiva, sino que albergaba en su interior un gran depósito o aljibe de agua.
Su apariencia medieval responde más bien a una intención escenográfica o simbólica, muy distinta de cualquier castillo histórico. Aun así, su ubicación elevada y su estética peculiar lo han convertido en un punto reconocible dentro del paisaje urbano, e incluso en un lugar atractivo para actividades culturales y, como en este caso, fotografía nocturna.
Fotográficamente, su forma resulta interesante como silueta arquitectónica. Pero su entorno está muy condicionado por la contaminación lumínica, lo que plantea retos importantes para la astrofotografía de paisaje.
Conclusión
Esta imagen no es perfecta, pero tiene algo que me gusta: es el resultado de la perseverancia, el trabajo de campo y de procesado, incluso cuando las condiciones juegan en tu contra.
Y sobre todo, me ha servido para comprobar que el Samyang 21mm f/1.4 responde con nota en este tipo de situaciones. Ligero, nítido a f/2 y con buen rendimiento en astrofotografía de paisaje, se ha ganado un sitio en la mochila.
Otras visitas
Aquí dejo una pequeña selección de imágenes tomadas en distintas salidas, que completan la historia visual de este castillo:




0 comentarios